El crecimiento de las plataformas digitales y los videojuegos en línea abrió nuevas oportunidades para que organizaciones criminales intenten mover y ocultar recursos de procedencia ilícita, explicó Víctor Sánchez, investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila.
Durante una entrevista con Sergio Valle, en Nuestras Noticias, el especialista señaló que los llamados “narco influencers” pueden ser utilizados para simular ingresos mediante transmisiones en vivo, donaciones y venta de productos.
De acuerdo con su explicación, grupos criminales generan cuentas falsas para realizar múltiples aportaciones durante una transmisión y posteriormente recuperar una parte del dinero.
“Todavía se sigue utilizando ese esquema”, afirmó, y agregó que también existen mecanismos relacionados con la monetización de contenidos y el uso de granjas de bots para incrementar artificialmente interacciones en redes sociales.
Los videojuegos, otra vía de difícil rastreo
Sánchez explicó que el dinero digital utilizado dentro de algunos videojuegos también puede convertirse en una herramienta para mover recursos, debido a que los usuarios compran monedas virtuales con dinero convencional y posteriormente pueden transferirlas a otros jugadores.
“Una vez que tú compraste esa moneda digital, ya no puedes seguir el rastro de a quién se lo diste”, sostuvo.
El investigador comparó este fenómeno con las dificultades que existen para rastrear operaciones mediante criptomonedas y advirtió que los mecanismos digitales pueden complicar el seguimiento del dinero una vez que ingresa a determinados sistemas.
El dinero ilícito busca mezclarse con grandes mercados
Más allá de las redes sociales, sostuvo que las organizaciones criminales recurren a especialistas financieros, empresas y mecanismos de inversión para ocultar sus ganancias en lugares donde el movimiento de grandes cantidades de dinero resulta menos llamativo.
“¿Dónde se lava el dinero? En grandes bancos, con personas profesionales, con grandes empresas factureras, con personas que conocen a detalle el sistema financiero”, explicó.
Sobre la actual estrategia de combate al crimen organizado entre México y Estados Unidos, el investigador consideró que las detenciones y operaciones recientes pueden generar efectos positivos, pero también provocar fragmentaciones dentro de los grupos criminales.
Advirtió que una mayor división entre organizaciones podría incrementar la violencia en algunas regiones, incluso en estados como Sonora, Baja California y Baja California Sur, debido a la disputa por territorios y actividades ilícitas.
