El partido opositor recuperó la mayoría en la Cámara de Representantes y el Senado, con triunfos en estados tradicionalmente republicanos. Los resultados representan un duro revés para Donald Trump y podrían complicar la segunda mitad de su mandato.
ESTADOS UNIDOS.- El Partido Demócrata consiguió una importante victoria en las elecciones legislativas de Estados Unidos al recuperar el control de ambas cámaras del Congreso, en una jornada marcada por derrotas republicanas incluso en territorios considerados bastiones históricos del presidente Donald Trump.
Los comicios, considerados un termómetro de la aprobación ciudadana a la gestión del mandatario, terminaron convirtiéndose en un fuerte revés para los republicanos, quienes enfrentaron el descontento de sectores del electorado por la situación económica, el incremento de los precios y la guerra en Irán.
Aunque Trump no aparecía directamente en las boletas, su administración estuvo en el centro de la contienda. El presidente reconoció su sorpresa por los resultados y admitió que esperaba un desempeño electoral más favorable para su partido.
A través de su red social, sostuvo que, de haber figurado como candidato, habría obtenido una victoria contundente. También reconoció el trabajo de los demócratas y manifestó su disposición a colaborar con ellos.
Demócratas avanzan en territorios republicanos
Uno de los aspectos más relevantes de la jornada fue el avance demócrata en estados donde los republicanos habían mantenido una fuerte presencia electoral.
En Texas, James Talarico consiguió una victoria para el Senado, un resultado significativo en una entidad que durante décadas ha sido considerada un bastión conservador. Desde 1988, los demócratas no habían logrado ganar un escaño senatorial en ese estado.
También destacó el triunfo de Gina Hinojosa, quien se convirtió en la primera mujer latina en ganar la gubernatura de Texas, cargo que no había sido ocupado por una demócrata desde 1991.
Otro resultado histórico se registró en Kansas, donde Adam Hamilton consiguió un escaño en el Senado para los demócratas, algo que no ocurría desde 1932.
La jornada también favoreció a Roy Cooper en Carolina del Norte, quien arrebató a los republicanos una posición en el Senado, mientras que Jon Ossoff consiguió conservar su escaño en Georgia con una ventaja amplia.
En Carolina del Sur, Annie Andrews logró una victoria senatorial para los demócratas, partido que también obtuvo resultados favorables en Iowa, Maine y Ohio.
Por su parte, Keisha Lance Bottoms ganó la gubernatura de Georgia y se convirtió en la primera mujer afroamericana en ocupar ese cargo en el estado.
Trump enfrentará un Congreso opositor
La recuperación del control legislativo por parte de los demócratas tendrá consecuencias directas para los últimos dos años de la administración Trump, ya que el presidente encontrará mayores obstáculos para impulsar sus iniciativas y conseguir la aprobación de nuevas leyes.
Ante ese escenario, el mandatario ha señalado que podría recurrir a decretos para avanzar en algunas de sus decisiones de gobierno.
El líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, celebró los resultados y afirmó que el electorado expresó su rechazo a los extremismos y la corrupción, además de exigir un Congreso que responda a las necesidades de la población.
Con el nuevo equilibrio de fuerzas, los demócratas se preparan para asumir el control legislativo en enero de 2027, mientras que el resultado abre un nuevo escenario político en Estados Unidos de cara a la segunda mitad del gobierno de Donald Trump y a la carrera presidencial de 2028.
El triunfo de Jon Ossoff en Georgia también lo coloca entre los nombres que podrían cobrar relevancia en la búsqueda de la candidatura presidencial demócrata para ese año.
