El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, enfrentaría cadena perpetua en EE.UU. por cargos de conspiración para importar narcóticos y posesión de armas de alto poder, en caso de hallarse culpable de los hechos que se le señalan por parte del Gobierno de Estado Unidos.
Este miércoles, el fiscal federal Jay Clayton para el Distrito Sur de Nueva York, y el administrador de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), Terrance C. Cole, anunciaron hoy la apertura de una acusación formal contra el gobernador y nueve funcionarios de su círculo político.

En el mismo caso, el senador de Morena Enrique Inzunza Cazárez y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, también podrían recibir condenas de por vida o un mínimo de 40 años de prisión por los mismos delitos.
Otros funcionarios acusados:
• Enrique Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas de Sinaloa
• Dámaso Castro Zaavedra, fiscal general adjunto
• Marco Antonio Almanza Avilés, exjefe de la Policía de Investigación
• Alberto Jorge Contreras Núñez, alias “Cholo”, exmando policial
• Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad • José Antonio Dionisio Hipólito, alias “Tornado”, exsubdirector policial
• Juan Valenzuela Milán, alias “Juanito”, excomandante