Hermosillo, Sonora.— Sonora se encuentra entre los estados del país con las tasas más elevadas de mortalidad por cáncer de mama, una enfermedad que constituye la principal causa de muerte por tumores malignos entre las mujeres mexicanas, de acuerdo con las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) citadas en el reporte de Radio Sonora.
A nivel nacional, se estima que este padecimiento provoca entre ocho mil y ocho mil 450 defunciones al año, mientras que los nuevos casos rondan los 30 mil. Uno de los principales desafíos es que cerca del 70 por ciento de los diagnósticos se realiza en etapas avanzadas, lo que dificulta el tratamiento y disminuye las posibilidades de recuperación.
Además de Sonora, Chihuahua y Baja California Sur destacan por sus tasas de mortalidad. Aunque la mayor incidencia de diagnósticos y fallecimientos se concentra en mujeres de entre 50 y 69 años, también existe preocupación por la presencia de casos en mujeres menores de 40 años.
Ante este panorama, las autoridades sanitarias insisten en la importancia de la prevención, la autoexploración y la atención médica oportuna. Entre las recomendaciones difundidas se encuentra la autoexploración mamaria mensual desde los 20 años y la realización de mastografías de acuerdo con la edad, los antecedentes personales y las indicaciones médicas. Los servicios públicos de salud ofrecen estudios sin costo en las unidades correspondientes.
Nidia Mercedes Durazo Ballesteros, responsable estatal de Salud Sexual y Reproductiva, subrayó la necesidad de promover entre las mujeres una cultura de revisión preventiva, incluso cuando no presentan molestias ni señales visibles de la enfermedad.
La funcionaria advirtió que la ausencia de síntomas no garantiza que una persona esté libre de cáncer, por lo que invitó a las mujeres a acercarse a los servicios médicos y solicitar orientación para realizarse los estudios pertinentes.
De acuerdo con Durazo Ballesteros, la detección oportuna mejora considerablemente las perspectivas de supervivencia. En los casos de cáncer de mama, la probabilidad de sobrevivir puede superar el 90 por ciento cuando la enfermedad se identifica en etapas tempranas, aunque el pronóstico depende de las características del tumor y de la respuesta al tratamiento.
Retrasos en la atención, otro desafío
Pese a los esfuerzos de prevención, persisten obstáculos para garantizar una atención oportuna. Entre ellos se encuentran las demoras que enfrentan algunas pacientes entre la identificación de una alteración en la mama, la confirmación del diagnóstico y el inicio del tratamiento, así como las dificultades de cobertura en determinadas zonas.
Estas barreras pueden retrasar la intervención médica y complicar el proceso de atención, por lo que especialistas y autoridades coinciden en la necesidad de fortalecer la detección temprana y facilitar el acceso a los servicios de salud.
Las consecuencias de esta enfermedad van más allá de la salud física de las pacientes. Gabriela Luna Ayala, presidenta del grupo “Mujeres que dan color”, señaló que el diagnóstico afecta también a las familias, que deben enfrentar cambios emocionales y económicos durante el proceso de atención.
Explicó que tratamientos como la quimioterapia y la radioterapia suelen acompañarse de momentos de esperanza, pero también de incertidumbre para las pacientes y sus seres queridos.
En cuanto a los factores de riesgo, la trabajadora social recordó que el cáncer de mama puede estar relacionado con antecedentes familiares, factores genéticos, edad y otros elementos. Aunque mantener hábitos saludables es importante para la salud general, no existe una única causa que explique todos los casos.
Por ello, hizo un llamado a no ignorar cambios en los senos y acudir a revisión médica ante la presencia de bolitas, alteraciones en la piel, cambios en el pezón o cualquier otra señal inusual.




