Ciudad de México.— Luego de que su iniciativa de reforma electoral no prosperara en el Congreso de la Unión, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó un conjunto de medidas alternativas que busca impulsar como un “Plan B”, enfocado principalmente en limitar el gasto de los congresos locales y ampliar los mecanismos de participación ciudadana.
La presidenta dijo que el Plan B será entregado al Congreso federal el próximo lunes.
La mandataria explicó que una de las principales propuestas consiste en establecer un tope máximo al presupuesto destinado a los congresos estatales, con el objetivo de reducir privilegios y canalizar más recursos hacia las necesidades de la población en los municipios.
Como ejemplo, mencionó el caso de Baja California, entidad que —según expuso— encabeza la lista de los congresos locales con legisladores más costosos. Detalló que su congreso está integrado por 25 diputados, cuyo costo anual por legislador alcanza los 34.8 millones de pesos.
De acuerdo con la presidenta, la intención es evitar que los congresos locales manejen presupuestos excesivos y asegurar que una mayor proporción del gasto público se quede en los municipios para atender demandas sociales.
La propuesta también contempla reducir el número de regidores y síndicos en los ayuntamientos, al considerar que en varios municipios existen cargos creados por acuerdos políticos y no por una necesidad administrativa real.
Sheinbaum criticó que en algunos casos estos funcionarios reciben remuneraciones muy altas. Señaló que existen regidores cuyos ingresos mensuales alcanzan hasta 500 mil pesos, incluso por encima del salario de la propia Presidencia.
Otro eje del plan es fortalecer la Consulta Popular, con la intención de ampliar la participación ciudadana en decisiones relevantes, incluyendo temas electorales como el financiamiento a los partidos políticos.
Asimismo, adelantó que se propondrá que la revocación de mandato pueda realizarse entre el tercer y cuarto año de gobierno, como parte de los mecanismos de evaluación ciudadana.
La presidenta indicó que la iniciativa será enviada al Congreso el próximo lunes, una vez que se concluya la redacción final del documento. Añadió que confía en que pueda avanzar en el proceso legislativo, aunque señaló que, de no aprobarse, su gobierno continuará buscando alternativas.




