Esta mañana, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rompió el silencio y en su cuenta de X publicó un fuerte posicionamiento tras el sorpresivo regreso de Rubén Rocha Moya a su cargo como Gobernador de Sinaloa. Aunque no lo menciona directamente, minutos más tarde ella misma confirmó que esa publicación era su postura -y eventual respuesta para los medios de comunicación y la opinión pública- referente al caso Rocha Moya.
El texto en redes dice a la letra:
“Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación. Y mucho menos cuando aquello que se pretende colocar por encima de México no es el bienestar de su gente, sino la ambición desnuda del poder por el poder. Porque el poder sin principios se vuelve arrogancia; el poder sin límites, abuso; y el poder que olvida al pueblo, termina enfrentándose a la historia.
México merece servidores públicos que entiendan que los cargos son pasajeros, pero la responsabilidad ante la Nación es eterna. El Pueblo no está para alimentar ambiciones personales: está para exigir que se defienda su dignidad, su futuro y su esperanza.
Por encima de cualquier nombre, de cualquier grupo y de cualquier interés particular, está el pueblo y la Nación”.
La presidenta Sheinbaum, protegida con un cubrebocas, bajó del auto en que viajaba y al ser abordada por la prensa respecto al regreso de Rubén Rocha al gobierno de Sinaloa, remitió a los reporteros a sus cuentas de redes sociales donde dijo estaba publicada ya su postura y no hablaría más. Sin embargo, aclaró lo que ayer se dedujo con las reacciones de morenistas por esta decisión del mandatario sinaloense: ella se enteró por el tuit del propio Rocha Moya.




