París, Francia.- Francia dio un paso histórico y polémico en la regulación del final de la vida luego de que el presidente Emmanuel Macron promulgara una ley que autoriza, bajo condiciones específicas, la llamada “ayuda a morir”, un mecanismo que contempla formas de eutanasia y suicidio asistido para pacientes con enfermedades graves e incurables.
La nueva legislación fue publicada este 19 de agosto en el Diario Oficial francés, después de un prolongado proceso de discusión política y social. El texto había recibido la aprobación definitiva del Parlamento en julio y posteriormente fue validado por el Consejo Constitucional, con algunas precisiones sobre su aplicación.
El acceso a este procedimiento estará limitado a personas mayores de edad, con nacionalidad francesa o residencia de larga duración en el país, que padezcan una enfermedad grave e incurable en una etapa avanzada o terminal.
Entre los requisitos establecidos se encuentra que el deterioro de la salud sea irreversible y que el paciente enfrente un sufrimiento físico o psicológico que considere insoportable y que no pueda ser aliviado de manera adecuada.
Además, la persona deberá conservar la capacidad de tomar una decisión libre e informada y expresar personalmente su voluntad de acceder al procedimiento. La solicitud será sometida a una evaluación médica en la que participarán distintos profesionales para determinar si se cumplen las condiciones previstas por la ley.
La legislación establece que, como regla general, será la propia persona quien realice el acto final. Sin embargo, de manera excepcional, podrá intervenir un profesional de la salud cuando el paciente se encuentre físicamente imposibilitado para hacerlo.
La promulgación de esta norma coloca a Francia entre las naciones que han decidido regular legalmente la asistencia médica para poner fin a la vida en circunstancias estrictamente definidas, en medio de un debate que continúa generando posturas encontradas sobre la autonomía de los pacientes, la ética médica y el derecho a decidir sobre el final de la vida.
La entrada en vigor y la aplicación práctica del nuevo marco legal marcarán una nueva etapa en Francia en torno a uno de los debates sociales y bioéticos más complejos de los últimos años.
Con información de El Imparcial y agencias internacionales.




